¿QUÉ ES LA PARÁLISIS CEREBRAL ?

La parálisis cerebral describe un grupo de trastornos originados por una lesión en el cerebro que afecta a nivel físico al desarrollo del movimiento y la postura de la persona, limitando la actividad, y que puede ir acompañada de una discapacidad sensorial o intelectual.

Hay distintos tipos de parálisis cerebral, y puede afectar en distinto grado a cada persona. La parálisis cerebral es la causa más frecuente de discapacidad en niños y niñas. Se estima que entre un 2 y un 2,5 por cada mil bebés nacidos tiene parálisis cerebral. Lo que en España nos sitúa con una población estimada de 120.000 personas. Puede afectar a niños y a niñas de cualquier raza y condición social

Rasgos principales:

  • Se produce por una lesión en el encéfalo, lo que permite establecer un diagnóstico diferencial con respecto a otros trastornos como miopatía, espina bífida, poliomielitis, etc.
  • La lesión cerebral de que se trate se puede producir desde el inicio de la gestación hasta los 3 años.
  • Dicha lesión es irreversible y no evoluciona. Los síntomas pueden cambiar a lo largo de la vida de la persona.
  • Los trastornos resultantes de la parálisis cerebral son múltiples y complejos. El más frecuente y evidente se caracteriza por alteraciones en la postura, tono muscular y movimiento. También pueden asociarse trastornos sensoriales, perceptivos, cognitivos, respiratorios, epilepsia, trastornos del lenguaje, de conducta, etc

Causas:

Las lesiones que provocan la parálisis cerebral suceden durante la gestación, el parto o durante los primeros años de vida. Actualmente ha habido un descenso significativo de las causas acaecidas en torno a parto y se han incrementado las causas durante el período de gestación.

Las causas pueden ser:

  • Prenatales: infecciones intrauterinas (especialmente virales), las intoxicaciones (sustancias tóxicas, medicamentosas), exposición a radiaciones, etc.
  • Perinatales: la anoxia, la prematuridad, los traumatismos mecánicos del parto y el desprendimiento placentario prematuro.
  • Postnatales: incompatibilidad sanguínea, las encefalitis y meningitis, problemas metabólicos, lesiones traumáticas y la ingestión accidental de sustancias tóxicas.

Tipos de parálisis cerebral

La parálisis cerebral, como sabéis, no es un término que agrupa una única tipología con síntomas homogéneos. La lesión cerebral no permite o dificulta la transmisión de mensajes del cerebro hacia los músculos distorsionando los movimientos de estos. Este daño genera diversos tipos de parálisis cerebral. Tal vez vuestro hijo tenga una combinación de dos o más tipos. Muchas personas la tienen. Una forma de clasificar la parálisis cerebral es según la parte del cuerpo afectada

  • La hemiplejía se produce cuando está afectado uno de los dos lados del cuerpo, mientras que la otra mitad funciona con normalidad
  • La diplejía afecta a los cuatro miembros, aunque los inferiores se encuentran más afectados
  • La tetraplejia afecta globalmente a los miembros superiores e inferiores y, con frecuencia, el eje del cuerpo (cabeza y tronco)

La complejidad de la parálisis cerebral y sus efectos varía de una persona a otra. Suele ser difícil, por ello, clasificar con precisión el tipo de parálisis cerebral que padece un niño. Algunos de los tipos tradicionalmente considerados como más importantes se determinan por el trastorno neuromotor:

  • Parálisis cerebral espástica: La corteza cerebral no funciona correctamente. Es la más frecuente. Los grupos musculares se contraen todos a la vez impidiendo la correcta ejecución de los movimientos. A veces, estas mismas contracciones exageradas se pueden intensificar ante estímulos tales como ruidos, emotividad, gravedad, actividades voluntarias, etc.
  • Parálisis cerebral atetoide: Se produce cuando la parte central del cerebro no funciona adecuadamente. Afecta, básicamente, al tono muscular que fluctúa de alto (hipertonía) a bajo (hipotonía). Durante el sueño el tono muscular es normal. Estas alteraciones provocan movimientos bruscos, incontrolables, involuntarios y lentos debidos a los desequilibrios de las contracciones musculares
  • Parálisis cerebral atáxica: En este caso el cerebelo es la parte afectada. Provoca problemas de equilibrio y destreza manual con disminución de la fuerza muscular (hipotonía)
  • Parálisis cerebral mixta: Lo más frecuente es que nos encontremos con una mezcla de los síntomas de los tres tipos anteriores y por ello a los profesionales les resulta difícil dar un diagnóstico preciso.

Otras dificultades asociadas:

A la parálisis cerebral, generalmente, se asocian problemas de diversa índole. Junto a las dificultades en el movimiento pueden aparecer alteraciones sensoriales, de comportamiento, de personalidad, cognitivas, comunicativas o de salud. Esta realidad hace que, a veces, se entienda que estamos ante personas con pluridiscapacidad.

Problemas visuales, el más común es el estrabismo

Percepción espacial: El pequeño, en ocasiones, no es capaz de relacionar el espacio con su cuerpo

Problemas de audición

Capacidad para comunicarse

Epilepsia

Dificultades de aprendizaje: dificultades en la atención, concentración, memorización o procesamiento de la información

Infecciones respiratorias, alteraciones de conducta o trastornos del sueño.